Videgaray miente y engaña a la nación


Se trata de un político cínico. Dice que bajar las tarifas eléctricas actuales no es posible. Pero, si se aprueba la reforma energética privatizadora, las tarifas bajarán. Cambia de discurso de un día a otro dependiendo del auditorio que tiene. Con el atestiguamiento cómplice de los banqueros de BBVA Bancomer, Videgaray volvió a mentirle descaradamente a la nación, chantajeándola

Mentiras flagrantes
Los políticos como Videgaray y Peña Nieto carecen de escrúpulos. En el caso del primero, un día informa los diputados que no se pueden bajar las tarifas eléctricas y, al otro día, a los banqueros les reitera que tales tarifas bajaran, pero a condición de que sea aprobada la reforma energética privatizadora. Con tal de privatizar, los banqueros aplaudieron.

La propuesta gubernamental de reforma energética, que incluye la posibilidad de que el capital privado participe en Petróleos Mexicanos, busca que las familias mexicanas “paguen menos por su recibo de luz”, sostuvo Luis Videgaray Caso, secretario de Hacienda. “Eso no lo vamos a hacer por decreto, tenemos que generar las condiciones económicas que hagan que esto sea sostenible”, dijo al participar en la reunión nacional de consejeros regionales de BBVA Bancomer (González R., en La Jornada, p.26, 29 mayo 2013).

Una de las reformas que tiene mayor potencial de detonar crecimiento económico y creación de riqueza es la energética, que será exitosa si logra el propósito de asegurar energía suficiente y a bajo costo para el aparato productivo, en especial para las pequeñas y medianas empresas, declaró ante los consejeros de la filial mexicana del grupo financiero español.

Mentiroso y chantajista
Videgaray se siembre el “hombre fuerte” del gabinete peñista pero no pasa de ser un vulgar mentiroso y chantajista. Para impulsar la llamada reforma energética, que significaría la privatización petrolera y eléctrica, Videgaray volvió a repetir ahora ante banqueros que se busca que las familias “paguen menos en su recibo de luz”. Esto es, sujeta la reducción (que hoy niega) a la aprobación de la entrega de Pemex y CFE al capital transnacional.

¿Es eso posible? En general, no.  El FTE ha demostrado que, con una mayor privatización eléctrica mayores son las tarifas eléctricas. Si ahora, con una privatización eléctrica furtiva del 52%, las tarifas no han bajado sino a la inversa, con una mayor privatización será peor.

Esa “promesa” que hacen Peña y Videgaray es falsa, engañosa y mentirosa, considerando a todos los mexicanos como menores de edad. Desde Salinas, cuando reformó regresivamente la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica (LSPEE), los gobiernos en turno han repetido lo mimo y ¿qué ha pasad0? Que hemos estado perdiendo aceleradamente a la industria eléctrica nacionalizada y con las tarifas eléctrica solo se ha logrado un mayor desorden.

Peña y Videgaray dicen, ante los banqueros, que con una mayor competencia (entre privados) las tarifas podrán bajar. Eso no lo creen los empresarios ni banqueros, aunque también lo repiten, porque saben que ese es el “gancho”, lo que les importa es que se cambie el régimen de propiedad y, de ser de propiedad nacional, la industria eléctrica pase a ser de propiedad privada.

Esto es, el discurso de Peña y Videgaray constituye un vulgar engaño a la nación. Una vez aprobada la reforma regresiva, Videgaray volverá a decir lo que ahora dice: No se pueden bajar las tarifas. Eso sí, alegará cualquier otro pretexto.

Que las tarifas no bajarán estando la industria en manos privadas es algo que se puede demostrar. Hoy, aún con los aumentos ocurridos especialmente desde 1997, los usuarios domésticos pagan menos debido a los subsidios, algunos dicen que se paga solo el 36% del costo de producción (siendo subsidiado el 64% restante) pero hay casos en que “la aportación gubernamental”, como le llaman, llega al 85%.

Con la privatización, NINGUNA transnacional otorgará NINGUN subsidio a nadie. Eso significa que, de entrada, las tarifas eléctricas se dispararían al alza, no al revés como engaña Videgaray. Además, las tarifas corresponderán al costo de producción más la ganancia asociada. Esos costos no bajarán con la privatización, por tanto, las tarifas menos.
Pero reiteramos, con ese engaño se chantajea a la nación para aprobar una reforma lesiva a la nación, a sabiendas que lo harán `porque cuentan con el apoyo mayoritario de diputados y senadores de (casi) todos los partidos.

Los ideologizados y enajenados son Peña y Videgaray


En la reunión con los banqueros de Bancomer, Videgaray dijo que, en México existen los recursos y lo que “tenemos que hacer, como lo dice el Presidente (Enrique Peña) y lo dijo desde antes de ser candidato, es ser prácticos, quitarnos algunas ataduras ideológicas del pasado, y hacer los cambios que México tiene que hacer”, afirmó, en relación con la reforma energética. Esta propuesta, confirmó, será presentada por el Ejecutivo en la segunda mitad de este año.

El gobierno federal incluyó como parte de su agenda de reformas económicas una relacionada con el sector energético para permitir la inversión privada en actividades que hoy realiza Petróleos Mexicanos (y la CFE).

También se hará pública la propuesta de reforma fiscal cuando comience el próximo periodo ordinario de sesiones del Congreso, que arranca el primero de septiembre, anticipó Videgaray.
La administración de Peña Nieto presentará propuestas de reforma en el sector energético y también en materia fiscal en la segunda mitad de este año, como está establecido en el Pacto por México, en el que participan también los tres principales partidos políticos del ámbito electoral. Ante los consejeros de BBVA Bancomer, Videgaray confirmó esas fechas.

¡Abajo la reforma energética regresiva!

Para Videgaray, desconocedor de la historia de México, hay que “quitarnos las ataduras ideológicas del pasado”, esto es, eliminar a Pemex y a la CFE, industrias energéticas nacionalizadas, y cambiarlas por empresas privadas.

Para Videgaray y Peña, eso es una traba “ideológica”, sugiriendo que ellos carecen de esas “trabas”. No es así. Peña y Videgaray están ideologizados hasta la enajenación. Por razones “ideológicas” promueven la propiedad privada, como principio absoluto, el becerro de oro es su dios, el destino “inevitable” de la humanidad es la postración ante el capital transnacional.

Obviamente, ni Peña ni Videgaray han teorizado al respecto, simplemente repiten (como enajenados) los dictados de los organismos financieros del imperialismo que conocen bien su ideología, la del capital y pretenden imponerla compulsivamente como “la única”.

Esa “ideología burguesa” carece de fundamento teórico, no es ni puede ser absoluta, ni tampoco es la única ideología. En la historia de la humanidad lo determinante ha sido la lucha de clases. Eso sí, hay una expresión política práctica del capital que afecta al conjunto de las naciones y los pueblos. Eso la hace inaceptable.

En México, las propuestas privatizadoras de Peña y Videgaray son un atentado directo y explícito no solamente al régimen de propiedad nacional de las industria eléctrica y petrolera, no es solamente la entrega de los recursos naturales y funciones estratégicas de los procesos de trabajo a las transnacionales, no es solamente la pérdida de soberanía y seguridad nacional, la pérdida del patrimonio energético colectivo,

SINO la aceptación explícita del sometimiento en calidad de esclavos a un modelo colonialista de exterminio colectivo. Una nación sin soberanía de nada, sin dignidad, sería un conglomerado zombie, sin futuro y sin rumbo, imposibilitado para clausurar la animalidad.

¡México es una nación no es un pozo de petróleo! ¡Abajo Peña y Videgaray y su contra- reforma energética privatizadora!






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