La Apreciación de Pobreza de Ernesto Cordero muestra su Pobreza de Conocimiento del País



por Jorge Díaz Navarro
f/Belasko
La mayoría de los empresarios del país coinciden en que la apreciación hecha sobre la pobreza en México por el secretario de Hacienda y Crédito Público, Ernesto Cordero Arroyo, no es correcta pues hay muchas partes en el país que viven en condiciones de no de pobreza sino de extrema miseria y hambre.
Por otro lado dirigentes de organizaciones no gubernamentales señalan que el funcionario federal pudo confundir sus palabras en torno a la pobreza que hay en el país y que expresó durante el desayuno que tuvo con los empresarios potosinos afiliados a la Confederación Patronal de la República Mexicana.
Todos consideran que en el combate a la marginación y la pobreza falta mucho por hacer porque hay muchas comunidades que la padecen todavía. En cada estado, en cada municipio hay testimonio de ello.
Tanto empresarios como dirigentes sociales señalan que puede politizarse el tema al paso del tiempo puesto que las candidaturas de aspirantes a la presidencia del país han comenzado a trabajar.

"Sí es cierto que somos un país pobre, pues hay mucha desigualdad y reparto inequitativo de los haberes por lo que se necesita combatir a la marginación y la pobreza que afecta a decenas de millones de mexicanos desde un esquema en que se les ayude a que puedan salir de ella y subsistir y no solo a paliar el hambre con despensas y bonos de miseria. Los pronunciamientos que hizo Ernesto Cordero en San Luis Potosí y los que con después trató de corregir han hecho que decenas de panistas que recientemente se pronunciaron a favor de su precandidatura a la Presidencia de la República estén conside- rando la posibilidad de decir públicamente que se equivocaron, pues el Secretario de Hacienda ha dejado plenamente acreditado que no está preparado para dicha candidatura, amen de que les ha llovido una serie de llamadas y criticas de panistas que tienen otros prospectos para candidatos presidenciales.

El maestro Luis Vega Martínez de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, de la UNAM señala en un análisis que las características económicas y sociales actuales en México permiten definir el concepto de pobreza como la necesidad básica de comer, por lo que es necesario revisar algunas variables que permiten afirmar la urgente necesidad de encontrar soluciones que posibiliten posteriormente pensar en necesidades "mas altas".

Para julio del 2003 cuando el FMI y el Banco Mundial cumplían los sesenta años afirmaban que el malestar social derivado de la falta de progreso económico en América Latina esta creciendo. Esta afirmación poco usual era expresada por el propio organismo que ha conducido los programas de reforma en la región durante al menos las pasadas tres décadas. Y afirmaron también que debía "haber cierto monto de gasto social en los presupuestos de los países (de la zona) para aliviar las preocupaciones de la gente", se debe entender que si tales preocupaciones acerca del "malestar social creciente" eran preocupantes lo eran en el sentido de, como afectaría tal malestar a la organización social establecida. Los números macro no son malos afirmaban también, aunque son inci- pientes. En la realidad el malestar social por la pobreza crece a pesar de algunas mejoras en condiciones económicas.

Algunas de las cifras señalan que en los niveles de deuda pública y la "fragilidad" de los mercados financieros. Ello limita la posibilidad de gasto y por tanto la capacidad de los gobiernos de mejorar la situación social en el corto plazo. Sin embargo, mantener el esfuerzo por reducir los niveles de deuda (que es lo que tiene limitado los presupues- tos, como en el caso de México con todas las deudas publicas como la bancaria) puede tener un beneficio para las condiciones sociales en el largo plazo.
Las manifestaciones, los "disturbios civiles" del último año han elevado la preocupación del FMI de que debe haber cierto monto de gasto social en los presupuestos que alivie algunas de las preocupaciones de la gente, especialmente cuando el crecimiento econó- mico no tiene bases tan sólidas.

Por su parte el BM afirma que la pobreza en México se mantiene en niveles inaceptable- mente altos y ofrece como estrategia de asistencia al País mayor endeudamiento Y es que los niveles actuales de pobreza, son similares a los registrados a comienzos de los años 90, hecho que muestra que los últimos años han sido una perdida en combatir esa condición que afecta a más de la mitad de los mexicanos.


Más del cincuenta por ciento de los habitantes del país son pobres, debido en gran medida a la gran desigualdad en los ingresos, la La pobreza en México se extendió debido a que la transición económica ha resultado más difícil de lo que se había previsto hace una década, cuando la reducción de la deuda externa conforme al plan Brady (1990) y la entrada en vigor del TLC(1994) hacían parecer promisorio el desarrollo económico.
La herencia negativa de la crisis de 1994-95 se mantiene en México, con niveles de pobreza que apenas están recuperando los que se tenían al comienzo de los años 90. Después de 10, las ventajas iniciales derivadas del TLC comienzan a ser diluidas por la creciente competencia mundial, principal- mente de China, que a partir del 2003 desplazó a México como segundo socio comercial de Estados Unidos.

El desempleo, indicador de pobreza.

El nivel de desempleo abierto en las principales ciudades del país mostró un crecimiento de 37 por ciento entre marzo de este año y el mismo mes de 2003, mientras todos los indicadores complementarios de empleo y desempleo evidenciaron deterioro, y 50.6 por ciento de la población ocupada labora sin ningún tipo de prestaciones.  En marzo, la tasa de desocupación abierta afectó a 3.86 por ciento de la población económicamente activa, aunque un año antes esta proporción de los habitantes en edad, condiciones para trabajar y en busca de ocu- pación era de 2.82 por ciento.
El reporte del INEGI, indica que los cinco centros urbanos con mayor proporción de desempleados en marzo 2003 fueron: Saltillo, con 5.8 por ciento; Toluca, 5.2; Cd. De México, 5; Pachuca, 4.9 y Durango, 4.8 por ciento de su población económicamente activa sin opción ocupacional.

Rezago educativo, indicador de pobreza.
En la actualidad hay 1.3 millones de indígenas entre seis y 14 años de edad. De ellos, 16.43 por ciento no asiste a la escuela, aun- que hay estados más rezagados, como Chihuahua y Sinaloa, donde 40 y 61 por ciento de los niños indios no estudian la pri- maria, respectivamente.
Para el INEE es grave el hecho de que el 57 por ciento de los estudiantes indígenas estén en el nivel de competencia más bajo, porque eso no sólo les impide aprender español sino también el resto de las asignaturas. Estos alumnos tienen una comprensión muy literal de lo que leen, por lo que suelen tener proble- mas para abstraer ideas principales. Sólo un 12 por ciento de los alumnos de alguna etnia alcanza un nivel aceptable de lectura en rela- ción con el promedio nacional de 17 por ciento, en los planteles indígenas apenas 0.67 por ciento del alumnado alcanza el nivel de competencia más alto mientras que en el ámbito nacional esta cifra es de 3.18 por ciento.
Los bajos resultados están fuertemente relacionados con aspectos como el nivel educati- vo materno, ingreso en el hogar, condiciones de hacinamiento y características de la vivienda, así como disponibilidad de libros en el hogar.
En promedio dice el INEE, alrededor de 20 por ciento de las escuelas indígenas son incompletas (no ofrecen los seis grados de primaria) y 28 por ciento tienen un solo profesor atendiendo los diferentes grados con que cuenta la escuela.
Aunado a esto en un informe de la FAO- UNESCO, se dice que en nuestro país se da una enseñanza en el medio rural pero no una educación dirigida a la población rural crea- da para y con las comunidades campesinas e indígenas.

Juan Carlos Tedesco afirma que el 80 por ciento de los resultados del aprendizaje, corresponden a las condiciones de vida de las familias, es decir que las condiciones del fra- caso escolar son en alto porcentaje de las condiciones sociales y económicas de las familias. Ante la desnutrición, la violencia o la desintegración familiar el proceso educati- vo es mucho más complejo. La nueva pobreza, es más que bajos salarios es una exclusión de la sociedad que no permite que los meno- res puedan adquirir un proyecto de vida. Como es de advertirse pues, la pobreza de México en la realidad es distinta a la percep- ción del titular de Hacienda, Ernesto Cordero, quien meses antes dijo que con 6 mil pesos mensuales una familia podía comer, tener casa mantener a sus hijos tener vehículo y otros satisfactores de bienestar, lo que como hoy le valió fuertes señalamientos. Y es todo por hoy, después estaremos con ustedes con más de esto y aquello.

soyatemono@yahoo.com.mx



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