EL ALBA TRONO EN CANCÚN

Solón explica por qué Bolivia quedó sola y no firmó en Cancún

Cumbre: el embajador de Bolivia ante Naciones Unidas, Pablo Solón, en Cancún
                      

  El Embajador cuestiona el acuerdo por los dos grados de calentamiento permitidos y el Fondo Verde creado.


Bolivia se quedó sola. 193 países firmaron el acuerdo de Cancún sobre cambio climático sin las propuestas en las que Bolivia insistió —Tribunal Climático o la aprobación de los derechos de la Madre Tierra, entre ellos— hasta el final. Las razones del aislamiento y los motivos de la oposición boliviana al documento fueron explicados ayer por el representante boliviano, Pablo Solón.

En contacto telefónico con radio Patria Nueva, Solón dijo que la redacción del documento final fue presentada a los representantes la tarde del viernes, el último día de la sesión de la cumbre, y que se basó en el planteamiento rechazado en Copenhague, que solamente establece medidas voluntarias de mitigación y adaptación al cambio climático. “Se lo presentó con algunos cambios de forma, pero no de sustancia; Bolivia lo critica desde hace un año y no va a suscribirlo”.

En aquella propuesta también se había reflejado el aumento de la temperatura mundial en dos grados centígrados, como máximo, cuando Bolivia pidió que sólo se permitiera un grado “en este siglo”. La decisión, según el Embajador, significará “la desaparición de algunos estados insulares por la elevación del mar, lo que representa un aumento de la temperatura. En África habrá desertización y falta de agua en todo el mundo. Bajará la producción de alimentos”.

Explicó que hay países, como Estados Unidos, que sólo se comprometieron a reducir emisiones hasta llegar a las que producían en 2006. Esto permitiría, aumentar la temperatura hasta cinco grados. “Este documento abre las puertas para la muerte lenta, la agonía lenta de todos los pueblos. Por eso Bolivia no ha suscrito este documento”.

Con relación al Fondo Verde, creado en esta cumbre, dijo que no garantiza el aporte de los 100.000 millones de dólares, como se estableció, ya que el documento señala que esos recursos serán “movilizados hasta 2020”.

Según Solón, esto significa que parte de ese dinero “va a venir en forma de créditos, como acciones de carbono, como inversión privada y una parte de fondos públicos”. Sólo entre un 15 y 20 por ciento del dinero vendrá de países desarrollados, aunque no se trata de dinero nuevo, sino de proyectos reciclados, ya ejecutados con otros nombres, como cooperación para provisión de agua.


Morales pide prepararse para afrontar falta de agua

El presidente Evo Morales Ayma instó ayer a las autoridades municipales de Bolivia a elaborar proyectos que permitan a sus poblaciones captar agua ante los avatares producidos por la elevación de la temperatura y el cambio climático.

“La carencia de agua se sufre cada vez con mayor rigor en el mundo y se debe a las políticas irracionales de industrialización por parte de las naciones desarrolladas. Debemos prepararnos para afrontar el problema”, dijo desde Tarija, según publica la gubernamental ABI.

Las afirmaciones de Morales surgieron ante las crecientes y sucesivas sequías en varias regiones del país, lo que perjudica la producción de alimentos para el consumo interno. Anotó que, si bien las naciones en desarrollo no son responsables de esos hechos, sino las potencias mundiales, debe tomarse decisiones en defensa de la vida y la naturaleza.

El pasado jueves, el Presidente asistió a la Conferencia Mundial sobre el Cambio Climático que se realizó en Cancún, México, donde denunció la acción depredadora de las naciones industrializadas que no velan por la naturaleza. El Jefe de Estado anunció que el Gobierno espera contar en 2011 con un financiamiento de 80 a 100 millones de dólares para costear los proyectos de captación de agua y de instalación de sistemas de agua potable y de riego.

ONG rechazan el acuerdo

Las organizaciones no gubernamentales Amigos de la Tierra y Global Justice Ecology Project manifestaron su rechazo al acuerdo suscrito en Cancún durante la conferencia de las Naciones Unidas sobre cambio climático, alcanzado en la madrugada del sábado, porque consideran que llevará “a la humanidad a un suicidio” y que el documento es resultado de una “ofensiva diplomática de Estados Unidos”.

Según publican varios medios, el acuerdo no establece metas de recorte de emisiones y reafirma el mismo compromiso de dinero de la conferencia del año pasado, aunque establece un fondo que lo maneje.

Para Amigos de la Tierra de América Latina y El Caribe, el acuerdo “amenaza de muerte al Protocolo de Kioto, pero más importante aún, a la humanidad, ya que de materializarse lo allí planteado se tendrá al final de siglo un planeta con un incremento de la temperatura promedio de más de 5 grados Celsius, lo que volverá a la Tierra demasiado inhóspita”.

Global Justice manifestó su “enojo y desagrado”, como representantes de pueblos indígenas y comunidades que ya sufren los impactos del cambio climático, con los documentos surgidos de la conferencia, iniciada el 29 de noviembre pasado.


Venezuela y Cuba también suscribieron el acuerdo

Los medios internacionales reflejan la “soledad” de Bolivia al finalizar la cumbre de Cancún, debido a que fue la única que no firmó el acuerdo al que llegaron los 193 países. Incluso Cuba y Venezuela, aliados políticos y estratégicos, se le alejaron.

“Nunca nos imaginamos un escenario en el que un país que amamos tanto no se sintiera cómodo. Entendemos las razones, muchas de ellas las apoyamos. (El acuerdo final) no es ambicioso”, dijo a Efe Claudia Salerno, la negociadora jefe de Venezuela para Cambio Climático.

Bolivia comenzó la cumbre con los mensajes más duros, dirigidos por su embajador ante la ONU, Pablo Solón, quien exigió una segunda fase del Protocolo de Kioto y que la temperatura del planeta no subiera más de un grado centígrado en este siglo, la mitad de lo acordado en Cancún y Copenhague. El negociador cubano Orlando Rey también se mostró satisfecho con el acuerdo final y dijo que permitía “recobrar la confianza, el valor del multilateralismo y el basamento para empeños superiores”, en materia climática.

Los dos líderes regionales, Brasil y México, tuvieron un papel fundamental en Cancún. El primero al desbloquear un acuerdo hacia una segunda fase del Protocolo de Kioto, y México, por los elogios de la mayoría de los países, por el manejo transparente e incluyente de las negociaciones.

Para destacar

La cumbre de Cancún, realizada semanas atrás, tuvo la participación de representantes de 194 países, incluida Bolivia.

La delegación boliviana propuso que el límite para el calentamiento global, en este siglo, fuera de un grado centígrado.

También se propuso crear un tribunal internacional para vigilar y sancionar a los países que no cumplan el acuerdo.

Ninguna de estas propuestas fue aceptada, tampoco la suscripción de los derechos de la Madre Tierra.

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